¿Cómo limpiar chimenea de ladrillo?

Las chimeneas son elementos caseros que nos facilitan la vida en épocas de invierno. Asimismo, cuando se realizan en materiales como ladrillo, son hechas para durar toda la vida. Pero para poder mantenerlas en un óptimo estado, es necesario realizarle una inspección y limpieza adecuada periódicamente.

El invierno es una de las etapas donde más se usa una chimenea debido a las bajas temperaturas. La formación de la capa negra de hollín no necesita muchos elementos para formarse y es muy difícil de desprender. Esto puede deberse a que los ladrillos, en su interior, no fueron sellados al construir.

Las chimeneas son elementos decorativos y utilitarios, que economizan el gasto de energía. Para un mejor funcionamiento, se le debe realizar una limpieza completa, al menos una vez al año. Si tienes una chimenea de ladrillo y no sabes cómo realizar su limpieza, este post se hizo para ti.

limpiar chimenea de ladrillo

Inspeccionar la chimenea antes de limpiar

Lo primero a tener en cuenta es que antes de realizar la limpieza, debe enfriarse más de un día completo. Esto es para prevenir cualquier incidente con carbón, madera o superficie todavía calientes. Una vez que ya ha reposado la chimenea después de acción continua, se debe inspeccionar.

La inspección, permitirá evaluar el estado de mantenimiento, además de cualquier problema que existiese. Con ello, se podrá intervenir a tiempo para evitar inconvenientes mayores en funcionamiento. Al momento de hacer la inspección hay que estar pendiente de lo siguiente:

  1. Grietas en las paredes del ducto o tubo principal.
  2. Daños en los ladrillos, tanto dentro como fuera.
  3. Funcionamiento de la compuerta.
  4. Revisar si existe paso de luz en la parte superior, asimismo, que esté libre de escombros u obstrucciones.

Es bueno que se acompañe esta actividad con una buena linterna para observar a detalle todo el ducto interior. Si existe algún desperfecto o daño en su estructura, es necesario que llames a un profesional.

¿Cómo limpiar el hollin del tubo de la chimenea?

Este proceso se puede entender como un proceso mecánico. Una vez que se inspecciona, y no existan daños, es necesario proceder a eliminar el exceso de hollín y suciedades. Para realizar esta tarea, es necesario contar con lo siguiente:

  • Cepillo con bastones de diferentes alturas (normalmente hasta 7 metros).
  • Ropa o vestimenta vieja.
  • Mascarilla
  • Guantes
  • Gafas de protección.

El cepillo permitirá eliminar la suciedad que pueda estar acumulada en el fondo de chimenea con una acción de raspado. Asimismo, la mascarilla y los guantes permitirán proteger las manos y la nariz de las partículas de hollín. Los lentes permitirán una mejor visibilidad sin afectar o irritar los ojos con partículas indeseables.

El deshollinado del tubo es un proceso mecánico que se realiza en dos direcciones. El método desde arriba hacia abajo debe realizarse con las medidas de seguridad pertinentes. Con ello puede evitarse una caída que no se desea.

Para realizar esta limpieza, es necesario desplazar el cepillo de arriba hacia abajo hasta la zona del hogar. A medida que no exista resistencia al paso del cepillo, menos residuos habrán depositados en el tubo. Con este proceso se desprende la mayor cantidad de escombros de las paredes.

¿Cómo limpiar una chimenea por dentro?

Para realizar este proceso desde dentro, se requiere una buena acción profesional. Asimismo, para muchas personas será mucho más cómodo que subiendo al tejado. Para realizar este tipo de limpieza, se requerirán los siguientes materiales:

  • Recogedor de polvos.
  • Papel plástico para proteger el frente del ambiente donde se encuentre la chimenea.
  • Aspirador con depósito para hollín.
  • También se requieren de elementos de seguridad como guantes, mascarilla y lentes.

Lo primero es remover todo el exceso de suciedad y ceniza del hogar. Se realizará con papel plástico un forraje de esta área dejando una pequeña abertura. Por aquí entrará el cepillo removedor de suciedad. Remueve suavemente la suciedad. Por último, recoge con el aspirador todo el sucio raspado.

Para una mejor limpieza interior, se recomienda realizar un lavado químico. Se puede realizar con sustancias como bitartrato de potasio, bórax, ácido acético (vinagre) o detergente. Las paredes se rocían con estas sustancias, dejándolas reposar por espacios pequeños de tiempo. Luego se remueven con agua o paño húmedo. Por último, la chimenea se deja secar y estará lista para usar.

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